Con Stornelli vuelven los espectros de la “maldita policía”, Bona
Adelanto de 7 días
Por: Mariano Beristain | mberistain@buenosaireseconomico.com
El regreso de lo peor de la policía
Con la llegada de Stornelli al Ministerio de Seguridad de la provincia desembarcaron en la policía bonaerense algunos nombres que parecían olvidados y que bien podrían echar por tierra el proceso de depuración iniciado por León Arslanian, y provocar un regreso a las peores prácticas de la “maldita policía”.
Sin embargo, ese camino de regreso hacia las prácticas del pasado se apoya, ya no sólo en los propios cuadros de la bonaerense, sino en la llegada de un grupo de comisarios de la Policía Federal al ministro de Seguridad.
Un ejemplo de esto lo constituye la designación del ahora superintendente general, Daniel Alejandro Salcedo –en reemplazo de Daniel Eduardo Rago–, en la coordinación de la fuerza, en la cual pesó más la sugerencia realizada por Roberto Giacomino, el jefe de la Federal exonerado por un caso de sobreprecios, que la opinión de los integrantes de la fuerza provincial.
A la recomendación de Giacomino para la promoción de Salcedo se le debe sumar la vinculación que el flamante jefe de la Bonaerense tiene con el ex titular de la División Antisecuestros de la PFA, Carlos Sablich (que fuera procesado por las torturas a las que fue sometido un policía al que se vinculó con el secuestro de Mauricio Macri en la década del ’90) y con el comisario retirado, también de la Federal, Jorge “Fino” Palacios, uno de los actores principales en la masacre desatada en la plaza de mayo a fines de diciembre del 2001.
El eslabón de contacto entre estos tres comisarios de la Federal –Giacomino, Sablich y Salcedo–,y el ministro Stornelli es el comisario mayor retirado de la Bonaerense Eduardo Martínez, quien viene del área de inteligencia de la fuerza durante los peores años de la “maldita policía”.
Detrás de esta extensa red de relaciones parece esconderse la contratación de una Agencia de Seguridad vinculada con Carlos Sablich para realizar una limpieza de micrófonos de los despachos de los funcionarios del gabinete de Stornelli.
Dicho trabajo, para el que la Agencia de Seguridad contrató equipos técnicos de la Policía Federal, tuvo un costo de 20.000 pesos. No son pocos los funcionarios que sospechan que más que una limpieza de micrófonos se trató por el contrario de una instalación de nuevos aparatos de escucha.
La ingerencia de Giacomino se consolida desde la asunción de Salcedo y por ello la empresa Dinatech S.A., de Vicente Capizzi, consuegro de Giacomino, se vio beneficiada con un contrato por el cual proveerá al Ministerio de Seguridad de micrófonos por un valor de $32.000 e insumos informáticos por otros 181.000 pesos.
Algo que, sin embargo, Giacomino no logró conseguir es ubicar en un cargo de poca exposición mediática al abogado que comparte con el casi “intocable” Rafael Di Zeo, que no es otro que Marcelo Rocchetti. Siguiendo las compensaciones entre distritos este especialista legal fue colocado por la gestión de Cristian Ritondo, el representante de Miguel Ángel Toma en el macrismo, como jefe de Seguridad de la Legislatura porteña.
El regreso de los cuadros de lo peor de la Bonaerense estaría integrado por el ex comisario Mario Naldi, Mario “Chorizo” Rodríguez y Oscar “Coco” Rossi, todos ellos vinculados con otro comisario retirado, Osvaldo Seisdedos.